Mostrando entradas con la etiqueta juguetes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juguetes. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de noviembre de 2017

Una clínica de muñecas entre Boedo y Almagro

muñeca Shirley Temple, al fondo


Muñeca "La Tota" en recuerdo del personaje de Pepe
Iglesias "El zorro"

(Buenos Aires)
                                       "Los niños son los creadores de la humanidad"
                                                       María Montessori

                                        "En las playas de interminables mundos, los 
                                          niños juegan"
                                                        Rabindranath Tagore


Con el propósito de reparar una muñeca, uno de los pocos juguetes y recuerdos que conservo y que acompañaron mi infancia, concurrí hace unos días a la Clínica de Muñecas. Ahí, en un local poblado de muñecas, bebés antiguos, juguetes, manteles y adornos del barrio entre Boedo y Almagro, me atendió Julio Roldán, quien se ocupa de la clínica.

Julio Roldán


Hace más de cincuenta años que trabajo en esto, me dijo. Cuando le pregunté si consideraba a su trabajo como una artesanía él me contestó que reparar muñecas es una orfebrería. Mientras Julio Roldán examinaba la muñeca que había llevado le solicité sacar unas fotografías de tan increíble lugar. Una muñeca Shirley Temple, otra Mariquita Pérez, una Marilú, un arlequín, algunos muñecos agrupados como familias, parecían estar observándonos.


Roldán aprendió esta profesión de su padre, esto no se estudia en ningún lado, dijo. El orfebre conoce el valor afectivo de los juguetes que se llevan a reparar y los examina en detalle. Al hablar de los distintos grupos de muñecos, los va nombrando: - Esas que están ahi, ¿ve los nombres? , dice señalando a "La Tota", son como los personajes que hacía Pepe Iglesias "El zorro" en televisión,  y de algunos cuenta historias.



En un mundo donde la tecnología ha ocupado casi todo el espacio,
un lugar así en plena ciudad, es casi algo mágico.

Actualmente tanto niñas y niños pueden jugar con muñecas, para aprender los roles de madre o padre, ya que el beneficio en el futuro es por igual.

http://www.clinicademuniecas.com.ar/

texto y fotografías: (c) Araceli Otamendi








sábado, 24 de julio de 2010

Muñecas en la Casa Fernández Blanco





(Buenos Aires)

En la Casa Fernández Blanco ubicada en Hipólito Irigoyen 1420, Buenos Aires se pueden ver los objetos donados por la escritora Alicia Jurado, nieta de Isaac Fernández Blanco.
Además de la vajilla y diversos objetos donados, Alicia Jurado donó una muñeca Bebé Jumeau Nro. 11

Muñeca Bébé JUMEAU Nº 11. Maison Jumeau. (Pierre y Emîle Jumeau) Cabeza de porcelana sin esmaltar (biscuit), cuerpo de madera articulado, ojos de sulfuro (paperweigth) fijos. Boca abierta. Orejas aplicadas y perforadas. Vestido: traje de bautismo del primer cuarto del siglo XX acondicionado por Alicia Jurado. Altura: 62 cm. Sello rojo en la nuca TETE JUMEAU. París, Francia, 1885-1899.

Sillón hamaca (mecedora) para niño. Madera torneada, tallada y lustrado, asiento de esterillas. Estilo federal americano(?), mediados del siglo XIX. (TEXTO 4) -Cofre. Plata forjada y dorada en parte, esmaltado con motivos mitológicos. Marca de Europa Central, Austria o Polonia, fines el siglo XIX. Perteneció a María Reyna de Fernández Blanco.


Muñecas en el Museo Fernández Blanco




(Buenos Aires)

En el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco se puede ver la colección de muñecas antiguas - 1875 a 1935 - donación de las hermanas Castellano Foteringham en la Sala de Exhibición Permanente Muñecas memoria de la infancia, de martes a domingo de 14 a 19.

Suipacha 1422 - Buenos Aires

domingo, 18 de abril de 2010

Los juguetes de Joaquín Torres García





Apuntes sobre Arte: Los juguetes de Joaquín Torres García

(Buenos Aires) Araceli Otamendi

En oportunidad de realizarse la muestra Aladdin. Juguetes transformables de Joaquín Torres García en el Malba (año 2007) pude ver un exquisito conjunto de juguetes de madera realizados por el artista.

Aladdin. Juguetes transformables, producida por el Museo Torres García de Montevideo, Uruguay. Curada por Jimena Perera y Alejandro Díaz, la muestra reúne un conjunto de juguetes en madera pintada, bocetos, documentos de época y un pequeño teatro, con escenografías, que el artista creó para narrar historias a sus propios hijos.

Además de ser un artista rigurosamente formado y orientador seguro en la disciplina del dibujo, Joaquín Torres García (Montevideo, 1874-1949) concretó en el diseño una de las bases definitorias de su Arte constructivo que se expresa también en sus publicaciones y en la realización de su Monumento cósmico para el Parque Rodó de Montevideo.



La creación de juguetes constituye uno de los capítulos más interesantes en la vida del artista uruguayo, artista clave de vanguardia latinoamericana e internacional, que además, se desempeñó como teórico y pedagogo buscando establecer un diálogo entre el arte y la infancia a través de formas, líneas, colores y movimiento.

Así como el pedagogo italiano Francesco Tonucci aconsejó no hace mucho tiempo en Buenos Aires: "los mejores juguetes para los niños son veinticinco kilos de barro"(1) Joaquín Torres García creía que los juguetes debían estimular la creatividad de los niños: "Voy a meter toda mi pintura en los juguetes; lo que hacen los niños me interesa más que nada; voy a jugar con ellos", afirmaba.

En oposición al juguete típico, frágil y antihigiénico, el artista uruguayo creó objetos de material noble y natural como la madera, desarmables y adaptables, que sirvieran a la necesidad didáctica de investigación psicológica y motriz del niño.

Torres García emprendió la producción de juguetes en Barcelona en 1918, donde constituyó la Sociedad del Juguete Desmontable junto a Francisco Ramblá, fabricante e industrial catalán. Allí realizó varias exposiciones de juguete y presentó la patente de su "invención para un sistema de balancines para movimientos oscilantes y de traslación", que genera el avance de los caballitos de balancines.

El juego como interpretación de lo real

El enfoque que expone Chateau: "...Se centra en el juego como actividad en la que el niño aprende y ejerce la interpretación de la representación del mundo. El autor se aproxima al juego como proceso de semiosis. Primero en la acción, luego en el gesto y finalmente en la palabra se van instaurando respectivamente los significados. El palo de escoba es lanza, fusil, caballo, etc. y en esta polivalencia del signo reside la capacidad de ir transfiriendo un significado a un comportamiento distinto cada vez, más fino e internalizado. Considera, además, que con el desarrollo del juego reglado, el niño aprende que la regulación del comportamiento posibilita el compartir y adquirir responsabilidad sobre la convención social. Pero también toma conciencia acerca de que las reglas son censuras, límites por lo que deberá controlar su voluntad en la relación con el grupo y el líder. (2).

© Araceli Otamendi

Bibliografía:

(1) Francesco Tonucci en Buenos Aires - nota de Araceli Otamendi, publicada en Archivos del Sur .

(2) Los secretos del juguete, Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano

Imágenes de Joaquín Torres García, muestra Aladdin. Juguetes transformables en el Malba.